Importancia de enseñarles finanzas a sus hijos y cómo hacerlo

La mayoría de adultos nos hemos dado cuenta de como saber o no de finanzas puede afectar o beneficiar nuestra vida diaria. Pero también somos conscientes de la falta de educación financiera que tuvimos en la infancia, por lo que muchas de las cosas que hemos aprendido han sido por la práctica y el error.

 

Si tal vez de pequeños nos hubieran educado en las bases de las finanzas personales, no habríamos cometido tantos errores al manejar el dinero. Es ahí cuando evidenciamos la importancia de enseñar finanzas a un niño desde edad temprana.

 

Como en los colegios no existe una clase dedicada a ello (aunque debería) los niños deben aprender lecciones de finanzas personales desde la casa, que les permita crecer con hábitos saludables sobre el dinero.

 

¿Por qué es importante enseñar finanzas a los niños?

 

Los niños son esponjas y están aprendiendo cosas todo el tiempo, desde que se levantan hasta que se acuestan están observando cómo actúan las personas en sus entornos y toman esos comportamientos para futuras experiencias. Es por esto que esa apertura a nuevas cosas es una oportunidad que no se puede desaprovechar para enseñarles algo que les servirá durante toda su vida.

 

Si tú no les enseñan finanzas a tus hijos desde pequeños, la vida lo hará, y cómo lo has notado, la vida puede ser un profesor demasiado severo. Entonces, ¿por qué dejar que dejar que cometan todos los errores a lo largo del camino si puedes enseñarles grandes lecciones en las edades en las que aprenden tan fácilmente?

 

¿Cómo enseñar finanzas personales a tus hijos?

 

Un estudio realizado en la Universidad de Cambridge reveló que los hábitos sobre el dinero se forman en los niños a la edad de los 7 años. Sin embargo, desde los tres años son capaces de distinguir algunos conceptos básicos como ahorrar y gastar.

 

Por esta razón, cuanto antes comience a aprovechar los momentos en los que el dinero está presente para enseñarles todos los días, así sus hijos tendrán una mejor educación financiera.

 

En este sentido, entre las edades de 3 a 6 años es el momento ideal para enseñarles cómo ahorrar y la importancia de la paciencia frente a cosas que desean comprar. Una buena forma de hacerlo es que cada vez que reciban dinero, pedirles que lo guarden en una alcancía o frasco transparente, estableciendo una meta de algo en lo que les gustaría gastarlo.

 

Tenga en cuenta que en esa etapa los humanos somos criaturas visuales, por esto, con esa actividad, a medida que vean que la cantidad de dinero va creciendo, se emocionarán y aprenderán que para comprar algo a veces hay que esperar.

 

Los niños de 7 a 10 años están listos para aprender a tomar decisiones sobre cómo van a gastar su dinero. Aquí es necesario que entiendan que el dinero es finito, por lo que es indispensable tomar decisiones acertadas. Para hacerlo, enséñeles la diferencia entre deseos y necesidades que les permita determinar cómo gastan, ahorran y compran; además, comience a involucrar a sus hijos en la toma de decisiones financieras más adultas, sin dejar de reforzar actividades como ahorrar, gastar, compartir y establecer metas.

 

Un ejemplo es involucrarlo en las compras del hogar como en el mercado. Asígnele una cantidad cuando estén en el supermercado y pídale que elija qué frutas comprar, indicándole también unos parámetros de lo que necesita. Con ello irá obteniendo experiencia en la toma de decisiones con dinero.

 

En las edades de 11 a 14 años, es importante incluir lecciones sobre el rendimiento del dinero. Conceptos como el interés compuesto se puede enseñar con la idea del ahorro a largo plazo, mostrándoles cómo gana intereses tanto sobre sus ahorros como sobre los intereses pasados de sus ahorros. En este momento es importante reforzar actividades en las que sus hijos establezcan metas a largo plazo para alcanzar sumas que les permitan comprar artículos o productos de mayor costo y valor.

 

Para este fin también deberá aprender claramente a hacer un presupuesto, lo que les permitirá reforzar el entendimiento de los límites de gasto y aprenderá a administrar el dinero. Actividades como leer un recibo, calcular el impuesto sobre las ventas y determinar porcentajes como propinas o descuentos les enseñará mucho.

 

A partir de los 15 años, sus hijos ya se están preparando para salir al mundo, por lo que es el momento ideal para que empiecen a ganar su propio dinero, abra una cuenta de ahorros y pongan en práctica un plan de presupuesto real. Cuando los adolescentes comienzan a trabajar por lo que quieren comprar, serán mucho más cautelosos con respecto a cómo gastan.

 

Aquí también es importante que se siente con ellos y les explique cómo funcionan los créditos en general. Aclare los peligros potenciales de las deudas de tarjetas de crédito y cómo construir un historial crediticio positivo puede ser beneficioso.

 

Por último, recuerde que sus hijos aprenden de los comportamientos que ven en usted, por ello, la mejor manera de enseñarles sobre salud y educación financiera es predicar con el ejemplo. Además, en la actualidad puede encontrar muchas herramientas en línea y aplicaciones que le pueden ayudar con esta tarea. ¡Comience ahora a educar a sus hijos finanzas personales!

 

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Octubre 28, 2020
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